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¿Has tenido un día horrible lleno de hostilidad en tu trabajo?

Si necesitas que tu mente se calme, esté serena y no siga a 200 por hora, te cuento cómo conseguir calma cuando sufres mobbing. Por ti y por los tuyos.

Permítete parar unos minutos y experimentar lo que vas a leer.

Empezamos¡¡

PONTE CÓMODA Y ENCUENTRA TU RESPIRACIÓN

En esos momentos….“Aparezca lo que aparezca, simplemente obsérvalo”

Es lo primero y más importante, por eso me permito repetírtelo: “Aparezca lo que aparezca, simplemente obsérvalo”

Y de eso se trata. De observar, de ser consciente, de constatar lo que está pasando en tu mente en el momento en que está pasando.

Te puedes encontrar cosas de todo tipo: que aparezcan sentimientos de enfado, sensación de cansancio en tu cuerpo, que te pique la oreja o la nariz, que oigas ruido de un  vecino o de un coche que pasa,….

Cualquier cosa que esté pasando en ese momento, fuera o dentro de ti, lo observas.

Estarás pensando que esto se dice muy fácil, pero a la hora de la verdad….

 ¿Y SI NO TE GUSTA LO QUE APARECE?

Te lo repito: Obsérvalo. Aparezca lo que aparezca. Sea como sea

Entre las cosas que aparecerán en tu mente, y que por tanto son objeto de tu observación, estarán tus sentimientos, pensamientos y sensaciones inevitablemente.

Y sí, algunos no te gustarán mucho. Porque de una forma u otra te generan dolor, irritación o incomodidad.

Entonces….

¿CÓMO PUEDES MANTENER TU ATENCIÓN SI TE HACE DAÑO?

 Observa tus pensamientos, sentimientos o sensaciones en tu cuerpo sin juzgarlos ni criticarlos. Ni a ti ni a ellos.

De esta forma conseguirás conocerlos, conocerte mejor y calmar tu mente, y también ir haciendo las paces con todo lo que te produce malestar.

Es importante que no te resistas ni rechaces lo que no te gusta. Así se irá disolviendo, haciéndose más suave y eliminándose.

Y estarás consiguiendo algo más: desarrollar tu capacidad de mantener tu atención en la experiencia inmediata, parando ese ir y venir de pensamientos que tanto te agota.

 

¿DE VERDAD TE CALMAS Y SE DISUELVE TU MALESTAR?

Te explico que esto tiene su motivo. Sigue leyendo.

Todo lo que aparezca, aparece sólo en el Presente, en el Ahora.

Todo lo que observes tiene lugar necesariamente en el presente.

Y de eso se trata, de que tú entres en contacto con el presente, no de escaparte de él.

Imagina que estás recordando una discusión con tu jefe o algo agradable como que estás jugando con tu hijo: en ambos casos lo estás haciendo en el presente.

En el momento en que lo piensas y lo observas ya estás consciente y atendiendo plenamente a la experiencia del momento. Estás “mindful”.

Así es como puedes pensar en el pasado y en el futuro mientras tu mente se mantiene plenamente atenta a lo que ocurre en el momento presente.

Lo haces si cuando recuerdas, piensas o imaginas no dejas de ser consciente de que estás pensando en el pasado o el futuro.

Otro elemento muy importante es darte cuenta de que en ese momento no estás viviendo aquello que aparece en tu mente, sino que sólo es un pensamiento – sobre el pasado o el futuro-, un producto de tu capacidad cognitiva.

Así los sentimientos de dolor, irritación o malestar que acompañan a esos pensamientos se van desvaneciendo. No tienen sitio en el presente.

Darte cuenta de esto es la leche, con perdón. Porque consigues darle una patada a la angustia por el futuro y a la depresión por el pasado.

Y es que la vida sólo sucede en el presente. Como dice Eckhart Tolle:

“Tu pasado sólo puedes recordarlo Ahora.

Tu futuro, cuando llega, es un Ahora.

De modo que lo único que es real, es el Ahora.”

 

¿TE PREGUNTAS DÓNDE ESTÁ EL TRUCO? 

No tiene ningún truco.

Simplemente te estas convirtiendo en el testigo de lo que pasa en tu vida.

Cuando observas lo que aparece te conviertes en “el observador” o el “testigo”.

Es como si te desdoblaras pero sigues siendo tú.

Al observar lo que aparece en tu mente – los contenidos de tu consciencia-, te das cuenta de que existe lo que observas, por un lado, y por otro el observador.

Te das cuenta de que tú no eres tus pensamientos, ni lo que te han hecho creer y sentir.

Conforme vayas practicando el “aparezca lo que aparezca, simplemente obsérvalo”, ese observador – que siempre ha estado ahí – se va haciendo cada vez más y más visible.

El observador se irá desarrollando y fortaleciendo, sin que tengas ni que acordarte de él mientras calmas tu mente o simplemente haces una parada en medio del caos.

Aparecerá de forma espontánea cada vez que le digas a tu mente “aparezca lo que aparezca, simplemente obsérvalo”.

¡Compruébalo por ti misma!

Te irás convirtiendo en un testigo que presencia lo que está pasando en su vida.

Así es como cada vez te costará menos observar tu mente y calmarla, al distanciarte y sentir que lo que aparece en tu mente es fruto de tu capacidad cognitiva.

Y ojo, una cosa importante: ese observador o testigo sólo puedes vivirlo o experimentarlo, no puedes observarlo a su vez. Así que no intentes racionalizarlo, entenderlo o desgranarlo.

 

¿Y TE PASARÁ ALGO MÁS COMO POR ARTE DE MAGIA?

Pues sí, te pasará algo precioso.

Empezarás a darte cuenta de que eres algo diferente al contenido de tu mente.

Se romperá tu identificación con aquello que piensas, sientes o haces.

Sentirás que eres algo diferente a ese contenido.

Sentirás al Ser maravilloso que eres.

 

TE HAGO UNA PROPUESTA SI HAS TENIDO OTRO MAL DÍA EN EL TRABAJO:

1 Regálate 15 minutos sin distracciones para ti.

2 Siéntate y encuentra tu respiración. Tal y como es, sin forzarla. En poco se irá calmando.

3 Observa lo que aparezca en ese momento: pensamientos, sentimientos, sensaciones en tu cuerpo.

4- Imaginemos por ejemplo que te sientes enfadada por las jugarretas que llevas sufriendo esta semana: esa es la experiencia emocional que tienes ahora.

5- Ante esto puedes:

1 quedarte “atrapada en la emoción” y seguir con tu malestar, ó

2 darte cuenta de que “tienes” esa emoción, pero “no eres” la emoción

Eres algo diferente a ella, eres más que la emoción. Eres el observador o el testigo de la emoción.

De esta forma sentirás que el enfado no te domina, que no estás perdida en la emoción, y que tienes un cierto control sobre cómo vas a reaccionar y actuar ante el mobbing que sufres.

Vamos, que estás dándole una patada a esa impotencia que te tiene paralizada.

Y sólo gracias a que has comenzado a identificarte con el observador, en lugar de identificarte con lo observado.

¿Te vale la pena entrenar lo que te he contado?

Te aseguro que te servirá para calmarte y recuperar tu bienestar, quitándote de encima el dolor, el sufrimiento y el malestar que te ocasiona el maltrato psicológico en tu trabajo.

Por último, te invito a que te descargues gratis mi check-list con 30 preguntas para entender y valorar si sufres acoso laboral o mobbing.

También puedes dejarme tu comentario en el hilo de más abajo, ya sabes que me encanta leerte.

Y si te apetece, contacta conmigo, sin compromiso, para tener una sesión gratuita donde hablemos personalmente CONTACTO

Un abrazo

Luz